Se cree que la etiología de las crisis epilépticas es multifactorial; en ella participan factores genéticos y adquiridos, hay tres factores genéticos potenciales que contribuyen a la aparición de las crisis epilépticas:
1) Variaciones interindividuales en la susceptibilidad a producir crisis, en respuesta a una alteración cerebral crónica o transitoria
2) Algunas condiciones que producen la enfermedad epiléptica son genéticamente transmitidas (esclerosis tuberosa, fenilcetonuria,…)
3) Las epilepsias primarias son debidas a una disfunción genética de la excitabilidad cerebral y de su sincronización.
Hay lesiones adquiridas, que producen crisis epilépticas, que pueden ser bilaterales y tan difusas que las crisis son generalizadas desde el comienzo. Otras son localizadas y dan lugar a crisis parciales o generalizadas con síntomas focales.
Los sustratos anatomopatológicos más frecuentes van a ser las displasias corticales, esclerosis del hipocampo, tumores, daño cerebral postraumático, accidentes cerebro-vasculares, infecciones y estados tóxico-metabólicos.
Investigaciones
Se han hecho numerosos estudios descriptivos sobre las causas de epilepsia en relación a la edad de aparición. En ellos se puede ver como existe una clara variación etiológica con ésta. Destacar en neonatos y menores a 1 año causas estructurales, infecciosas o metabólicas graves; en niños mayores a 5 años y hasta los 18 las causas idiopáticas; y cómo según aumenta la edad, aparecen el consumo o abstinencia de tóxicos, los TCE, tumores, y finalmente los eventos vasculares (Sander JW , 1990) (Tablas 1 y 2)
Últimamente estamos asistiendo al resurgir de una etiología que en los años 50, era endémica en España, y ahora en relación a la inmigración desde países tropicales está aumentando de nuevo, nos referimos a la cisticercosis cerebral
